y al final...canciones tristes
domingo, 1 de abril de 2012
conocerte, al fin
martes, 22 de noviembre de 2011
estar hecho de ti
miércoles, 9 de noviembre de 2011
razones para no ser poetas
En tu regazo, sombrío como la escuela de un pueblo pequeño,
y no lo lamento.
Coleccioné recuerdos pero te dejé en distintos frentes,
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En las playas soleadas de diciembre no habrá frío,
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jueves, 27 de octubre de 2011
silencio (tiempo, distancia, viento)
viernes, 16 de septiembre de 2011
hablar de ti
Al fin y al cabo, ¿de qué hablo cuando hablo de ti? De una corbata muy mal puesta a las 8 de la mañana porque tengo prisa y no me gusta, y porque estoy hoy muy dormido. De cambiar de piso porque éste se ha quedado ya pequeño para tanta locura y tanta poesía. De cerrar todas las noches con miradas que nos hablan de un mañana y nos saludan en pijama. De decir muy rápido todo lo que no nos gusta y muy despacio todo lo que nos da sentido. De repetir trescientas veces por minuto que soy feliz porque en ti existe todo lo que necesito y que alguien nos puso en el mismo camino. De apagar luces y crear incendios que se apagan con tu sueño. De saber que en todo aquéllo que vivimos quedan nuestros recuerdos y sonreír al pensar -al saber- que algún día serán la vida entera.
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Al fin y al cabo ¿de qué hablo cuando hablo de ti? De que suena el despertador y llego tarde a trabajar solo porqué quería escribirte algo antes de salir.
domingo, 7 de agosto de 2011
saber que te tengo tan cerca: morir si te veo tan lejos.
viernes, 20 de mayo de 2011
la resistencia
lo has vuelto a hacer,
siempre lo haces,
parecer luz, digo,
y apagarte.
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sobrevolar esta ciudad
que es triste y bella,
y cigarro y aeropuerto.
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¿dónde termina lo que es nuestro?
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lo has vuelto a hacer,
nunca has dejado de hacerlo.
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cuidas de mi como un herido,
como una palabra
cuida también de su silencio.
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y yo que me reduzco últimamente
a casi nada,
sólo a fiebre y a miradas,
a no saber ni lo que tengo.
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pero vienes y lo haces,
estás conmigo y contra mi,
y me cuidas.
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y entonces, yo, también enfermo,
feliz contigo, y de ti.
martes, 10 de mayo de 2011
cosas que se pierden con el tiempo
miro como duermes y explota el mundo
y reinvento la medida del tiempo,
-contigo o sin ti-,
mientras contemplo un cielo azul y gris y solo
de un domingo en primavera.
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y sé con certeza que seguirán los días buenos,
como aquél en que se cumple una promesa.
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las cosas vienen, las cosas van,
(los ojos a menudo permanecen)
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y yo no tengo prisa, y tú nunca lo esperas.
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cuando giras lentamente la manija,
mi puerta se desvela para siempre
y empieza a tener ganas de ti
incluso antes de que yo tenga conciencia.
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y nunca olvido la comisura de tus labios,
ni el agua helada de la ducha,
porque amo el frío de saber que estás conmigo.
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qué más da.
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para cuando el tiempo o la vida quieran
que esto sea sólo un recuerdo,
nada importará demasiado, nada,
excepto el hecho de saber,
que un día explotaba el mundo
y yo te miraba dormir.
martes, 29 de marzo de 2011
pequeña, bonita
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He andado tus calles esta noche,
y repetían, bajito, nuestros nombres:
algunas sonreían de repente.
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les he suplicado, por favor, que nos recuerden:
que en un rincón de la memoria siempre exista
tu imagen sonriendo en el barrio de Gracia,
mi lucha titánica, por ti, contra una gamba,
y la lluvia de un concierto en Barcelona;
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que siempre haya un lugar para el recuerdo:
de todas las maletas que se pierdan,
y aquéllas que algún día perderemos.
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que a partir de ahora tengas sitio
detrás de mis palabras favoritas,
como tiburón, círculo o cena,
y vuelva a sonreír al recordarlo.
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y que queden pendientes nuestras deudas,
y algún día tengamos que volver para pagarlas.
viernes, 11 de febrero de 2011
decir (te)
hay testigos detrás de cada una de tus noches. gatos helados de frío. miradas que nunca se han dicho. silencios que proyectan aquéllo que tus labios esconden. lluvia y guerra. nadie a salvo. poca luz. hay muchos sitios en los que sé que no te voy a encontrar. hay valor. pasos al frente. tormentas que inundan tu vida y cicatrices que nunca se olvidan de ti.
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hay fe. mucha fe.
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y muchas ganas de decírtelo también.
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jueves, 10 de febrero de 2011
alejar (se)
estoy al acecho de mi propia sombra como un cazador que no descansa. y no quiero hacerle daño, sólo verla. conocer que existe. que siempre sigue allí aunque no quede luz ni tiempo. yo que quisiera comprenderla. yo que no me conozco y que apenas sé quién soy. yo que no existo.
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lunes, 3 de enero de 2011
ser, no estar y desaparecer
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creo sin embargo en los ángeles y en la vida. en los sueños y en todo aquéllo que me asusta, como el fuego, como la nieve que cae desde el cielo y todo lo congela. no soy nada que puedas recordar. aún no he existido. soy el mar contra las rocas. no soy la roca contra el frío. te he querido, lo juro, te he querido. conozco a un sabio que dijo "las tortugas también vuelan". y era verdad. y no porque lo dijo, sino porque lo vi. lo que vemos puede llegar a ser tan cierto. rezo por un año que termine sin invierno.
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tú quisieras ser cerilla. si pudieras ser cerilla yo ardería. a veces pienso demasiado en el tiempo, y en las circunstancias y el problema es que me quedo pensando. si pudiera no pensarlo, tal vez podría cambiarlo. no quiero pensar solo en cambiarlo. cuántas veces tu regazo.
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no siento que la libertad ande muy lejos, sino que anda muy deprisa. me hago mayor pero no siento que envejezca. no soy vino, ni desierto ni aeropuerto. y sé como termina todo esto. lo he dicho muchas veces, lo he pensado muchas veces. al final todos nos vamos con lo puesto. tú por fuera y yo por dentro. si te juro que lo intento, no me crees, si te juro que lo intento.
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no soy la distancia y no el recuerdo. no la tristeza, no el lamento. tengo ganas de estar de pie y mirarte desde lejos.
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quiero ser tantas cosas desde ahora: tanta luz, tanta farola. tanta calle y tanto beso. seré cielo y seré abrazo. seré camino. y alfabeto. inventaré el dodecaedro del que un día te hablé. sabré querer del pasado lo que nunca te diré. seré lo viejo y lo nuevo. querré tu pelo negro como un día lo juré, pero ya no será tuyo ni contigo.
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seré tanta vida que tal vez no tenga tiempo de contarte que estoy bien. pero si hay algo cierto es que soy lo que no es.
lunes, 20 de septiembre de 2010
y a veces atreverse -cuánto ruido- a no merecer un desengaño, a no mentir –esta no es mi vida-, y a desaparecer. nadie sabe –tú no estabas- que detrás de todo esto sólo quedan –las ví- cortinas de humo. vuelan las palomas mensajeras como vuela un crucigrama: ocho letras, acción de traerte a mi memoria. acción de patrullar por tu cintura –nada te asusta ya, ni los leones-. si lo dices muy rápido –puedes- no es verdad; si lo dices más rápido –podrías- tampoco es verdad. a quién le importa la velocidad -¿a quién?-. el sufrimiento era una excusa para no dejarme atrás, no pasa nada. algunas noches he vuelto a leerte entera –como se lee aquello que no se quiere perder- y el resultado ha sido el mismo. no se podía evitar y era cierto, el tiempo escapa más deprisa de lo que somos capaces de correr. queda la fe y las cosas diminutas. podríamos salir a bailar –última vez- y recordar como era aquello de pisarnos –con qué amor, con qué ternura-, o simplemente seguir disimulando –tanto monta, montó tanto- como quién no ve que le persiguen. yo ladrón, tú detective. encontrarás aquello que buscas, porque sabes conseguir lo que deseas. se volverá a empezar porque la vida ya daba vueltas –entonces- y tiene que seguir en ello. con qué alboroto recordar –ahora que aún puedo-los lunes en que me querías.
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deseo y sé que a una –gran- felicidad sólo pueden seguirla otras mayores. y esta es mi manera de decirte –lo supongo, no lo sé- que tú fuiste la mía.
lunes, 2 de agosto de 2010
tú en mi
sé que existes porque te he inventado, y
no lo niego, es un riesgo que asumo:
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una certeza muy confusa: puedes llegar a suceder.
y sin embargo dejamos heridos
detrás de palabras como olvido, perdón o amor.
puede ser el acorde en el que tú me miras.
cuando vuelvo sólo a casa y de noche,
ni temo al frío ni temo a esas ganas enormes
de abrazarte: sólo porque sé que no podré hacerlo.
busco encontrar mi pasado y no verte,
busco pensar un futuro y que nunca más me encuentres.
y piso el nombre que busco con unos pies ya cansados
de cruzarse el uno con el otro, toda una vida,
sin dejar más huella que tu sonrisa.
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cuando ya no tenga nada, simplemente,
sea todo aquello que desee de ti en mi.
siempre se me dieron muy mal,
y últimamente no hag0 más que irme.
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martes, 15 de junio de 2010
...no dejaré que nadie rompa lo que tú tenías que romper...
viernes, 26 de febrero de 2010
...soñarte agua y convertirme en lluvia...
No tiene nada de especial ser capaz de quedarme sin palabras aproximadamente la mitad de los días de mi vida cuando te tengo delante. Nada.
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Si pudieras ver a través de las cosas tal vez podrías apreciar mejor el valor de los silencios, o lo que se esconde en un simple suspiro. Existir.
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Cuando cruzas la calle y no miras a los lados porque estás segura de que estás a salvo podrías comprender porque yo ya no lo repito demasiado. Que se puede.
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Es volar uno de mis mayores temores, pero mira, de a poco uno se acostumbra incluso al miedo y a vivir acojonado mientras piensa en ti. O contigo.
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Que si tú eres cualquier cosa que me duela yo quiero ser cualquier lugar donde te vi.
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Y que si en mis sueños eres agua yo voy a querer llover el resto de mi vida.
sábado, 6 de febrero de 2010
aullar todas las noches de nuestras vidas
viernes, 1 de enero de 2010
irrepetibilidades (...o la probabilidad contra la lógica aplastante de la vida...)
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"Un, dos, tres, cuatro y sonará la orquesta..."
Quique González
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Hay en la vida cosas irrepetibles, que no duelen:
un manso amor de juventud,
aquella visita juntos al lago de Wanssee,
la edad en que no existe la conciencia y sí el deseo,
o un paraguas que se rompe cuando más le necesitas.
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y ello sucede porque cuando quiere es muy traidora,
y no te deja arrepentirte de tus actos, o recordar que sigues
siendo aquél joven malditamente torpe con las manos
al tratar de arrebatarle el corazón a aquella chica.
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pero siempre hay puntuales excepciones
que te atraviesan con desgarro,
como no poder volver por vez primera a conocerte, y
titubear cuando pregunte por tu nombre, y me equivoque
con el mío, y me ponga a pensar que no quiero en esta vida
más que un sitio, pequeño y absurdo, para pasarla, toda, entera, contigo.